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¿Quién es Ángela Hernández Núñez?

Premio Nacional de Literatura 2016. Nació en Buena Vista Jarabacoa, República Dominicana, 6 de mayo de 1954. Graduada con honores de Ingeniería Química. Narradora y poeta. Apasionada del cine y la fotografía. Textos de su autoría se han traducido al inglés, francés, italiano, islandés, bengalí y noruego. Se incluyen en importantes antologías. Es Premio Cole de novela corta, a la novela Mudanza de los Sentidos, 2001; dos veces premio nacional de cuento. Su libro Alicornio mereció el premio nacional de poesía.

POEMAS ÁNGELA HERNÁNDEZ NÚÑEZ

A DIVINIS


Bajo los álamos del Jardín Botánico
se pasean las letras
del Paraíso Perdido.



MOMENTOS PARA UN CREPÚSCULO

El cielo: una rosa
sangra y desaparece.

*

La noche se lleva
cargamentos de oro.

*

Para adorarte, la mar
de transparencias
muere.



LA ABEJA

Chupa el alba
Es primavera



EL ORDEN DE LO FINITO



Estoy soñando contigo, dice una voz en la noche
Camino sobre un espejo lívido. Tal vez la mar
Monstruo indefenso. Pueblo tierno de césped
Ronronea

En cercanía, luciérnagas, brevísimas piedras
hienden la oscuridad

Del otro lado surgen filamentos de hierba
En el cielo, un relámpago, sonrisa de enigmática
presencia

Estoy soñando contigo
Fíjate en las flores de la caña

Sedosas
Fluctuantes
Flotantes

Velos en mi sangre soplados por tu boca

Dice una voz en la noche:
Hay un grano de polvo
un rosal levitando en nuestro patio.

 



LO QUE TENGO ES UN PULMÓN CERRADO COMO PIEDRA



Ojo móvil. Terco sobre el día vulnerable
Ventolera. Festín de insinuaciones. Cosas de acá, de allá
Lo que tengo es un dedo de Dios. Empuja sobre un
mismo punto de mi carne. Exige la respuesta para la
cual no hizo mis sentidos

Lo que tengo es el punzón de siempre, de antes
tajando la neblina en mis cavilaciones
Un vestigio con forma de serpiente. Necedad de furia,
bailoteo. Frío de ser
Lo que tengo es la consciente impotencia felina

Oscuridad de las sacerdotisas. Clara interrogación
sobre enigmas y decantaciones. Un inútil pedestal por hombros. Navegando entre cálices, espadas

Lo que tengo es el vivo de los barrios
La culebrilla feliz de los mercados
míseros. Boca del alma rota por el vino. El tempranero
empeño de quien trueca la eternidad por alimentos

Sueños de perseguidos. Asediada
Decapitados. Torturada. Suelo sobre el cuerpo sin
apoyo. Dictadura del símbolo, cara y cruz

Lo que tengo es el extremo de los centros
El comienzo. El paso y lo que pasa luego.





TREGSA
                     


Si quiero huir
muerdo mis uñas:
recuerdo obligaciones de mañana

Si quiero odiar, miro mis garras en el agua
recuerdo de la palabra el poder
cabalístico
el poder del deseo y la intención

Si quiero dudar, sostengo en el aire mis músculos
       elásticos:
escucho al mundo exento de mi cuerpo

Si quiero llorar, bostezo. Tiempo y mundo acortan
       la órbita en mi ojo

Si quiero llorar, prendo lámparas

Si me siento en una gruta, no hay enemigos
                      ni presa

Si me siento en una gruta, espero el alba

No hay escape ante tanto secreto embellecido

Llevo estupor y asombro para el otro
      llevo apetito y muerte
Entre mis fauces, la lengua para lamer mis hijos
    y los dientes afilados para el perdón

No hay escape en este ahora de agua caliente en la nariz
      y furia de niños
No hay escape en este lugar sin puertas ni caminos

Alrededor de mí, la luz, el círculo infinito.



SIMPLE



Impudorosa, móvil entre dos planos,
lapido sensaciones, como arpegios 
Mojan mi espalda.  Siento mis pupilas

Cúpulas de hojas y ociosos reptiles,
 graban el horizonte,
por donde abre la luz sosegadamente

Aguas blancas, aguas azules, fluyen entre nubes

Me conjuga el paisaje.  Vive él porque lo siento
De pirámides llena mis cuencas,
líneas las piernas,
circunferencias en el plexo

Causa pavor lo bello que va pudriendo
Clarea el precipicio un dilecto color amarillo. 
Sale el tiempo de mi imaginación como una cinta  indescriptible

Al fin la libertad se me muestra. 
Pero es el otro brazo de la locura

Aquilato convenciones.  A su sombra pervivo 
Sombra de árbol arenoso.







ENLACES MÚLTIPLES

Un árbol, todo número
Fresco volumen, otro
Polígono y reflejo: árbol entrada

Círculos de aves emergidas del canto
por el mismo se invisibilizan

Cárdena oscuridad de la poesía
quien la escribe no es más que amanuense
Conoce lo del pájaro y el sonido
También es un pájaro
intentando descifrar el sonido
del que procede









CONDE FLAUTISTA



A Oscar Gil Díaz


De ámbar el río homo
      en lo profundo fluye
de su palabra

Navaja que no es de sangre
reserva la marea de su  espíritu

Él se encamina

Los labios gangrenados por el humo
El alma, por traidores
                      Pupila viviente, bajo un paraguas rojo
                      con la belleza a cuestas.







En la cena de Gala de la Feria del Libro de Lawrence, Mass. De México: la cónsul de ese país, el escritor Armando González y Verónica, cantante. A continuacón, Ángela Hernández Núñez, de Rep. Dominicana, y  Carolina Escobar, de Guatemala. Oct. 2015

La poesía en el mundo de hoy. Foro Internacional Tradición y Ruptura en la Poesía Contemporánea.

LA POESÍA EN EL MUNDO DE HOY


(Palabras en la apertura del Foro Internacional "Tradición y Ruptura en la Poesía Contemporánea".

En Santo Domingo, hemos querido hacer un alto en el camino. Encontrarnos. Conversar. Compartir nuestros dilemas. Nuestros asombros. Nuestras creaciones. Tejer lazos comunicantes por los que circulen ideas, afectos, versos y miradas.
De este alto, nace el Foro Internacional de Poesía, el cual, distinto a otros eventos, fue definiéndose en su contenido con el pulso de las mujeres y hombres, poetas todos, convocados a participar.
En un mundo sujeto a una lógica de bruscos giros (científicos, políticos, tecnológicos, de agresiva redistribución de poderes, de cocción de conflictos bélicos) los seres humanos, no pocas veces, se sienten impotentes o arrastrados, excluidos de procesos culturales, políticos y sociales.
Hoy nos debatimos en tendencias contrapuestas, en porfía por palpar verdad. Podemos creer, por un rato, que las redes sociales han democratizado el conocimiento, la cultura, la política. Parece cierto. Pero luego ves que en Rusia hay un misterioso y enorme edificio en el que se trabaja las 24 horas. Gente joven, sobre todo, en turnos escriben sin pausa mensajes para inundar las redes sociales a favor de Putin o denostando a sus adversarios. Algo similar estarán llevando a cabo otras naciones poderosas y altamente armadas. Y de pronto se visualiza una especie de sicariato intelectual, dirigido a demoler a unos y edificar aceradas y brillantes imágenes a partir de aserrín y lodo. El conocimiento se ha democratizado, sí, y también la mediocridad, la malevolencia, el ego agigantado, el facilismo, la banalidad… 
En este contexto, no ha de extrañar pues, que las humanidades pierdan velozmente terreno frente a las carreras ajustadas a los requerimientos del mercado. Pero, ¿qué visión, a su vez, pauta los mercados? 
El pensamiento meditativo es desdeñado. Pensar, no siempre es bien visto. Poetizar, ¿para qué o quiénes? La poesía no vende. Por fortuna, tampoco se vende. Y, a contrapelo de pragmatismos, contingencias y codicia, sigue siendo el género mayor, herencia fenomenal, un modo de conocimiento; de la que se ha dicho es “memoria creadora” (O. Paz), “Religión práctica”, (Novalis).  “La poesía lleva en sí la perfecta compensación de las miserias que padecemos”, opinó André Breton. “Admito que la esencia de la poesía sea, según las diversas naturalezas de los espíritus, o de valor nulo o de importancia infinita: lo que la asimila a Dios”, concluyó Paul Valery.  
El escritor mexicano Juan José Arreola ve en la intuición poética algo que supera lo que conocemos por inteligencia:
el poeta es el que captura… ―escribe― el poeta es cenital y es abisal, viene desde el magma central telúrico y va hasta las estrellas que quiere. Esa es la polaridad poética. ¿Qué importa “arriba” o “abajo” en términos estelares? Así lo que llamamos lo más sumergido, lo más inconsciente, es en nosotros lo más alto; por eso la intuición es una forma superior de inteligencia, del capturar.  
Y mucho antes, Charles Baudelaire había señalado:
En cuanto a los que se entregan o se han entregado con éxito a la poesía, yo les aconsejo que no la abandonen jamás. La poesía es una de las artes que más reportan; pero es una especie de colocación cuyos intereses sólo se cobran tarde; en compensación, muy crecidos.
Manuel del Cabral, de la República Dominicana, recurrió a la poesía para definir la misma:
Agua tan pura que casi

no se ve en el vaso de agua.
Del otro lado está el mundo.
De este lado, casi nada...
Un agua pura, tan limpia
que da trabajo mirarla.

Hoy, es preciso admitirlo, las interrogantes sobre el lugar de la poesía en el mundo de hoy exceden en mucho a las respuestas. Por ello, en vez de proponer y asignar temas a convocados al Foro, como se suele hacer, procedimos a formular una batería de preguntas, en ningún modo restrictivas, con el ánimo de incitar a una reflexión y debate, tan provocador como fuera posible,  sobre el significado y el papel de la poesía en el mundo actual. Pistas, las preguntas, que motivaran la elección de ángulos y posibles facetas argumentativas.  ¿Propósito? Bosquejar un panorama de inquietudes, al que cada poeta sumara sus preocupaciones, quebraduras y novedades o bien lo modificara de manera parcial o por completo.

De manera tácita, todos, todas, convenidos en que la tradición porta el germen de la ruptura y que ésta no se concibe sin la tradición (por ello es tan absurdo escuchar de jóvenes renuentes a leen los poetas nacionales. Eso los condena, posiblemente, a repetir lo hecho décadas atrás o experimentar euforia por la escritura de versos que tienen el sello inconfundible de algo pretérito). Sin embargo, las aproximaciones a estos dos conceptos, tradición y ruptura, y las correspondencias entre ambos son innumerables. Es claro que no son lo mismo para un poeta maya del México de hoy, para un poeta sirio, para una poeta de la región del Tibet, para un francés, un norteamericano… Acaso tampoco revista significados parecidos para las mujeres poetas, ya que su tradición creadora tiene una historia particular (están ausentes, o figuran solo como excepción, en todos los movimientos estéticos del siglo XX y más atrás. Están compelidas, pues, a desenterrar la tradición femenina o adoptar la masculina como sinónimo de universal o a moverse entre una cosa y otra).
Justo entonces es decir que desde cualquier perspectiva, “Tradición y ruptura”, compone una excelente  sombrilla para cobijar un foro de recitales, pensamiento, diálogos y debates, en el que los poetas y las poetas son “el observador y lo observador”, “el pensador y lo pensado”. ¿Quién mejor que ellos y ellas, que portan un decir muy específico, hermanado con la verdad, humanizado y humanizante?
(Ya lo dijo Yevgueni Yevtushenko: “La autobiografía de un poeta es su poesía, todo lo demás es solamente un pie de página. El poeta debe ofrecer sus sentimientos, sus pensamientos, sus escritos. Para merecer el derecho de hablar por otros, debe pagar el precio y someterse sin piedad a la verdad”).

Vale la pena mencionar una parte de las interrogaciones lanzadas al ruedo
  •  Tradición y ruptura, ¿qué significan, qué entrañan en el Caribe y Latinoamérica, en Europa y en Oriente? ¿Algo idéntico, parecido o distinto? De haber acusadas diferencias, ¿en qué consisten las mismas?
  •  ¿Y el tiempo? ¿Qué significa el tiempo para la poeta y el poeta de hoy? ¿Cómo afectan a la creación las modificaciones profundas en la noción y percepción del tiempo?
  •   Ante el creciente influjo de la tecnología comunicacional, las redes sociales, la gravitación mediática, el cine, etc., cabe preguntarse: ¿colude la poesía, se aviene o tiende a transformarse, exhibiendo perspicacia u opacidad, con las variaciones vertiginosas del mundo actual?
  •  ¿Qué presiones tuercen, aplanan o ponen en tirantez al “tiempo”, “ritmo”, “renovación”, “herencia”, “contemplación”,  “acción”, “permanencia y fugacidad”?
  •   ¿Cuáles son las oportunidades y los riesgos derivados de las tecnologías y redes sociales? ¿Hay algo básico que aún no hemos sido capaces de captar, de descifrar?
  •  Para muchos/as, el mundo de hoy incuba peligrosos factores de guerra. El equilibrio en el planeta es precario. ¿Lo percibe el o la poeta? ¿Lo refleja o retrata la poesía? ¿Existen vislumbres que nos alertan?
  •  ¿Cuáles poderes seducen hoy al poeta y la poeta? ¿Cuáles les sustraen libertad? ¿Cuáles tienden a represar o malear el río interior de su creación?
  •  ¿Son los hombres y mujeres poetas depositarios de alguna forma de lucidez singular, de algún potencial de compasión, de alguna poderosa y singular solidaridad?
  •  ¿Qué viene a ser la poesía en el tiempo de la “economía líquida” y “relaciones volátiles”?
  • ¿Qué significa para las instituciones, los políticos y la academia?
  • ¿Cuál es el compromiso del poeta, con qué y quiénes? ¿Cuáles los reales desafíos, hoy día?


La poesía educa la sensibilidad. Y genera comunidad con los hilos sutiles de la lengua; con su plasticidad. Debería de formar parte de la “educación sentimental” (facultades afectivas) y del mejor aprendizaje de la lengua. Fomenta, de paso, la estima por la herencia cultural y la dignidad de la imaginación.
¿Por qué no leerles a las niñas y niños, cada día al acostarse, además de un cuento, un poema adecuado a su edad? ¿Por qué no dialogar, a través de un poema diario en las escuelas, de los grandes temas de todos los tiempos?

En este momento, y desde esta tribuna especial, lanzo las siguientes propuestas:

  1.      Que la poesía se integre a la educación en todas sus etapas. Empezando por los parvularios. Puesto que es un factor clave en la calidad de la educación. 
  2.      Que cada año se celebre el festival internacional de poesía. Que es un contacto de distintos pueblos, desde el alma misma.
  3.     Que todos los partidos y movimientos políticos estén obligados por leya divulgar poemas y otros contenidos culturales en todos los espacios públicos que ocupan durante los comicios nacionales. Mitad a mitad. Por cada metro cuadrado de propaganda proselitista han de poner otro metro cuadrado de poesía, arte o pensamiento.
  4.      Que el 21 de octubre y el 21 de marzo de cada año se lleve a cabo La Hora Nacional de la Poesía, tomando de referencia la que se desarrolló hoy, en el marco del Foro, en cerca de 60 centros educativos de todo el país. Que los poetas de cada región y municipio participen y den luz a esta actividad.
  1. ¡Que algunas semillas caigan en tierra fértil!

¡Qué comience la fiesta de la poesía!

Ángela Hernández Núñez
9 de octubre de 2015




La sonrisa del Dalai Lama

El domingo vi con regocijo la excelente película Kundun, La tormenta interior,  dirigida por Martin Scorsese (1997). Este director se reivindicó ante mis ojos.
Recordé un episodio importante. Y busqué en mis archivos una foto que le había tomado al  líder espiritual de la Región del Tibet, en junio de 1993. Al Dalai Lama se le impidió expresarse en la asamblea de los representantes de Estados durante la Conferencia Mundial de Derechos Humanos, celebrada en Viena del 14 al 25 de junio de 1993. Bastó la dura oposición de China. Y esta fue la causa de que yo tuviera la fortuna de conocerlo. El líder espiritual de la Región del Tibet Dalai se dirigió a los jardines de Unicef y tras él marcharon cientos; incluso toda la prensa internacional. Lloviznaba. Los jardines se cubrieron de sombrillas. La multitud aguardó. Respetuosa. Expectante. En el improvisado y modesto escenario destacaban las vestimentas color naranja de los monjes. Un helicóptero sobrevoló, cerca. El Dalai Lama sonrió como un niño, señalándolo con el índice. “Nice”, dijo y la multitud sonrió con él. Habló de la compasión y del amor, sin mencionar el agravió que acababan de sufrir, él y todo lo que su persona representaba. Sus palabras, la llovizna, el silencio de la multitud, el jardín cubierto de sombrillas… Fue uno de los momentos singulares de aquella cumbre de Naciones Unidas, en la que me encontraba en calidad de corresponsal de Fempress. La imagen, el sucinto y conmovedor discurso del Dalai Lama y los impactantes testimonios escuchados en el Tribunal de la Mujer, funcionando por primera vez en un evento de esta magnitud, marcaron mi memoria. (Un día atrás, todos los periodistas y fotógrafos, objetivos por definición lloraron  –lloramos– sin contención ante los testimonios de mujeres, algunas ancianas, víctimas de la esclavitud sexual durante la II Guerra Mundial, la mutilación de los genitales en niñas africanas, las brutales violaciones durante “la limpieza étnica” ejecutada por los serbios, la desfiguración del rostro por ataques con ácido perpetrados por exparejas … Una anciana filipina, que había sido secuestrada y esclavizada por soldados japoneses dijo que a las jóvenes esclavas sexuales les impedían hasta el suicidio. Ella había hecho todo lo posible por envenarse).
Tremenda experiencia: la ciudad deslumbrante de Viena, sus músicos, Klimt, el Danubio, los danzantes indígenas llegados de Sudamérica y Centroamérica, las muchas nuevas naciones que emergieron tras la caída del muro de Berlín; las iglesias góticas que, al contemplarlas, nadie diría fueron reducidas a escombros por bombardeos…; las voces heroicas de la libertad, los estremecedores testimonios de barbarie… Pero sobre todo esto, se eleva la voz suave y firme de la compasión, las sencillas palabras pronunciadas por el Dalai Lama en los jardines de Unicef, la llovizna, el silencio…






 (La Conferencia Mundial de Derechos Humanos celebrada en Viena del 14 al 25 de Junio de 1993, generó un cambio fundamental en la teoría de los derechos humanos y por ende en la Agenda Social Internacional vigente para esos tiempos. ¨ Dichos cambios se reflejan en el hecho de que se acepta que los derechos humanos pueden disfrutarse tanto en el ámbito público como en el privado, y por lo tanto pueden violarse en ambos ámbitos. ¨ Hasta ese momento el “sistema” estaba basado en violaciones cometidas por los Estados y referidas al espacio político y social. Además por primera vez, actos de particulares, ocurridos en el espacio privado, pueden originar “responsabilidad estatal”). http://www.slideshare.net/guestcfb92fa/conferencia-internacional-sobre-los-derechos-humanos









ODA A LOS CIEN OÍDOS DE BEETHOVEN
Juan Sánchez Lamouth


Mencionaré tu nombre entre los canales acústicos
de las estalagmitas y las estalactitas
 hoy que las flores lloran por la gangrena física que mina a los espíritus;
son cien oídos los tuyos llenos de gorriones y luceros, cien oídos
repletos de los ruidos del yunque del dios cojo,
cien oídos tentados por los diablos que tocan los pianos del infierno,
 cien oídos mojados por los fuertes otoños que amarillean la tierra
cien oídos embriagados de los vinos azules del Rhin y del Danubio
cien oídos alegres entre la música de Jacob y las musas, cien oídos como un coro de armonium en la masa coral de las edades,
cien oídos litúrgicos escuchando el ¡Hosanna! entre la Catedral del Universo.
¡Oh monstruo mitológico que oye con cien oídos...!
Sólo los sordos piensan que tú eres sordo, sordo, sordo como los cementerios. Apóstol sempiterno del bosque donde moran los dioses ornitólogos
ese bosque fecundo con más aves que árboles,
ese bosque de notas con más nidos que hojas.
Desde la dirección del Músico Principal de los azules
florecieron tus predios de círculos armónicos
dulce trabajador de fusas y corcheas;
pastor de sinfonías entre los Nibelungos de los cielos.
Para tus sonatas aún quedan candelabros encendidos.
¡Aleluya Beethoven para tus cien oídos...!
Cien oídos olímpicos, hechos de hostias góticas, cien oídos secretos como tienen los aires,
cien oídos de hojas como si fuera un árbol,
cien oídos de peces como si fueran un río,
cien oídos de ángeles como las catedrales.
Hombre-dios, hombre-sol, hombre-pirámide;
que multiplicas el río y no los peces, el campo de los trigos y no los panes.
Mirando hacia ese bosque azul de las Fénixes.
 ¡Escuchemos! Serán las hojas verdes que te rezan
o un Oratorio de Haendel desenterrado que te nombra.
¡Escuchemos! Suenan las piquetas en las tierras muertas,
en la primavera vibran los insectos, se oyen los conciertos,
se oyen los misterios, suenan las campanas por los cementerios,
suenan las gargantas de los bosques secos
en tanto en los tiempos, los hombres profanos que en ti no creyeron
siguen en las aras de los viejos templos
matando el becerro de todas sus culpas,
encendiendo piras de sus locas ansias,
quemando las mirras de sus sufrimientos;
y tú que todo lo sabes, que todo lo miras,
que todo lo sientes con esos cien oídos
en donde se concentran los bellos elementos;
cien oídos como cien gladiadores en las arenas de las libertades,
cien oídos obreros sudados de universo,
cien oídos, con cien Cristos clavados en tu alma,
cien oídos mojados por cien trombas marinas,
cien oídos tocados por cien violines hechos de las maderas
de los bosques de Diana, cien oídos los tuyos, cien alaridos matemos,
cien paraísos terrestres,
cien signos enigmáticos,
cien meridianos de rosas y palomas entre la tierra y los cielos
sin embargo muchos piensan que tú eres sordo como un bosque de mármol
y que en tus cien oídos duermen cien cementerios

Tomado del portal Cielonaranja



Carmen Quidiello y Ángela Hernández Núñez. 
durante la presentación del libro  Suma para la Convivencia, de  la escritora cubano-dominicana.


En Emory, Atlanta, con el poeta Néstor Rodríguez, más amigos y amigas suyos de esa Universidad. 

2003. En Ledig House, residencia de escritores, escritoras y artistas. 

Bienal de Poesía en Francia, 1999.  Ghassan Zaqtan (palestino), Ángela Hernández Núñez (RD), Ismael González (Cuba) y Jeannette Miller (RD).

2015: AÑO DE LA CONFIANZA Y LA BONDAD


Que otorgues una nueva dimensión, un mayor espacio en tu vida, a la confianza y a la bondad; dos de los muchos rostros del amor; dos de los senderos seguros hacia el amor.

CONFIANZA
Que vuelvas tus ojos a la confianza. Que la percibas, que la mires como se mira a los ojos de un niño o una niña, como se mira a un brote verde que encierra una promesa única, un arcano indecible, un llamado a sumergirte en las profundidades de la vida.
Que al modo de un árbol saludable y fúlgido, la confianza crezca a la luz de tu entrega, de tu silencio. Que la humedad de la tierra y la textura de las nubes resulten familiares a tu confianza.
Que cada día te digas: ¡Confío! Y que en verdad confíes más allá de tus sentidos.
Que la confianza acentúe tu vida interior. Que la confianza te abra sorpresivas puertas.

BONDAD
Que te detengas a meditar sobre la bondad; en su sentido para lo humano, en su significado en tu existencia y en tu memoria afectiva.  Que a lo largo de este año elabores tu propia idea sobre la bondad y que esta idea esté hecha de actos, de buena fe, de comprensión y regocijo.
Que comprendas que eres la principal beneficiada o  beneficiado cuando albergas bondad, cuando practicas la bondad.
Que siembres alguna planta, que riegues alguna planta, y seas testigo del crecimiento y la hermosura de miles de ellas.
Que cuides algún animal, no importa si es un gato o una lagartija, y seas testigo de la realidad de los animales, de su exposición, de sus sufrimientos, de su indescriptible y variada belleza.
Que sirvas a personas vivificadas por la humildad. Que por lo menos un día sacies con alimentos exquisitos a alguien que no tiene esperanza de comer ese día.
Que por lo menos una vez te las ingenies para alegrar la vida de alguna persona marcada por la locura o por una carga insufrible. Que aprendas y aquilates el beneficio que recibes de esa experiencia.
Que vivas con integridad y alegría. Que luches con pasión y libertad por la justicia, por el respeto, por la paz y la solidaridad en que nos confirmamos humanas y humanos.

VIVIR
Que por lo menos una vez este año emprendas un viaje, una labor, una aventura, una cosa que hayas aplazado. Es hora.
Que te permitas reír. Que te permitas cantar. Que te permitas aullar si fuese necesario.  Que te permitas inventar. Que te permitas bailar, correr a través de la lluvia. Que te permitas enamorarte de la vida. Que te permitas el asombro de volver a nombrar cada cosa, como si la vieses por primera vez. Que aceptes tus penumbras, tus dudas, tus temores, tus equivocaciones, tus pasos en falso… pues son experiencia y aprendizaje que te ayudan conocerte, a  revelarte  las fuentes diversas de las que bebe tu alma, a forjar tus desafíos, a profundizar tu mirada, a forjar un tipo de humildad indispensable para comprender al prójimo y cuidarse al juzgar.
Que celebres la inteligencia y sus logros.
Que aceptes los misterios, incluso los que nunca se te develarán. Que percibas la vida en ti y sepas que en ti también están la tierra y el universo, el dolor y el amor, el final y el principio. Que aceptes tu mente sabiendo que no eres solo mente.
Que saludes el día con una sonrisa y te acueste en la noche acariciado por un sentimiento de gratitud. ¡Bienvenido día! Un día es mucho. Un día es también lo eterno, lo infinito, una suerte de cosmos en el que participan todos los equilibrios.
Que encuentres la frecuencia personal para comunicarte con Dios. 
Que descubras que en realidad no hay nada tan cotidiano, nada tan constante, nada tan constitutivo de nosotros como la maravilla, como el misterio, como el milagro. El agua es milagro, el aire es un milagro, nosotras y nosotros somos un milagro vivo y consciente en el inconmensurable cosmos. Que la confianza nos ayude a acoger este milagro plural. Que el amor nos permita vivirlo a plenitud.
Que la comprensión de este milagro plural, de este misterio, de esta maravilla, con sus paradojas, con sus contrastes, con sus desbordamientos, se traduzca en mayor contenido de afecto; sentirlo y prodigarlo.
Amar es conquistar la libertad.  El amor se prueba en  la libertad. La libertad se prueba en el amor.  (El tesoro supremo consiste en un corazón idóneo para estallar de amor, para recrearse y renacer en el amor; capaz de sumergirse en el amor, quebrar muros,  saltar abismos y deshacer barrotes mentales. Pensemos en Jesús, en sus circunstancias…).  
Que ganes experiencias capitales perfilando soluciones creativas.  Que seas capaz de descubrir alternativas y oportunidades en todas las circunstancias. Que tus circunstancias, cualesquiera que sean,  te induzcan a descubrir fuerzas interiores propiciadoras de creatividad, a mirar aquello que está más allá del horizonte físico, a ejercitar tu imaginación, a acrecentar tu dignidad.
Que el mundo ante ti, que las ofrendas ante ti, que los paisajes ante ti sean siempre atrayentes y te inciten al abrazo. Que paladees la aventura que es un día. Que puedas captar esto en su cabal frescura.
Que logres escuchar el río fabuloso que pasa por tu alma. Que tu imaginación se humedezca en sus aguas.
Que sientas.
Que cantes.
Que los retos te llenen de fuerzas originales.
Que las estrellas rocen tu corazón cuando te empines para aspirar el aire.
Que ames ilimitadamente.
Que nuevas flores de enlaces y melodías surjan de ti. Que se resguarde en tu espíritu todo un jardín vibrante y puedas endulzarte con sus frutos.

La gramática femenina de Ángela Hernández http://acento.com.do/2014/opinion/8200192-la-gramatica-femenina-de-angela-hernandez/

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La cualidad de la nostalgia

Cuento de Ángela Hernández Núñez

Contacto

angelahn@gmail.com, Santo Domingo, República Dominicana