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¿Quién es Ángela Hernández Núñez?

Premio Nacional de Literatura 2016. Nació en Buena Vista Jarabacoa, República Dominicana, 6 de mayo de 1954. Graduada con honores de Ingeniería Química. Narradora y poeta. Apasionada del cine y la fotografía. Textos de su autoría se han traducido al inglés, francés, italiano, islandés, bengalí y noruego. Se incluyen en importantes antologías. Es Premio Cole de novela corta, a la novela Mudanza de los Sentidos, 2001; dos veces premio nacional de cuento. Su libro Alicornio mereció el premio nacional de poesía.

2015: AÑO DE LA CONFIANZA Y LA BONDAD


Que otorgues una nueva dimensión, un mayor espacio en tu vida, a la confianza y a la bondad; dos de los muchos rostros del amor; dos de los senderos seguros hacia el amor.

CONFIANZA
Que vuelvas tus ojos a la confianza. Que la percibas, que la mires como se mira a los ojos de un niño o una niña, como se mira a un brote verde que encierra una promesa única, un arcano indecible, un llamado a sumergirte en las profundidades de la vida.
Que al modo de un árbol saludable y fúlgido, la confianza crezca a la luz de tu entrega, de tu silencio. Que la humedad de la tierra y la textura de las nubes resulten familiares a tu confianza.
Que cada día te digas: ¡Confío! Y que en verdad confíes más allá de tus sentidos.
Que la confianza acentúe tu vida interior. Que la confianza te abra sorpresivas puertas.

BONDAD
Que te detengas a meditar sobre la bondad; en su sentido para lo humano, en su significado en tu existencia y en tu memoria afectiva.  Que a lo largo de este año elabores tu propia idea sobre la bondad y que esta idea esté hecha de actos, de buena fe, de comprensión y regocijo.
Que comprendas que eres la principal beneficiada o  beneficiado cuando albergas bondad, cuando practicas la bondad.
Que siembres alguna planta, que riegues alguna planta, y seas testigo del crecimiento y la hermosura de miles de ellas.
Que cuides algún animal, no importa si es un gato o una lagartija, y seas testigo de la realidad de los animales, de su exposición, de sus sufrimientos, de su indescriptible y variada belleza.
Que sirvas a personas vivificadas por la humildad. Que por lo menos un día sacies con alimentos exquisitos a alguien que no tiene esperanza de comer ese día.
Que por lo menos una vez te las ingenies para alegrar la vida de alguna persona marcada por la locura o por una carga insufrible. Que aprendas y aquilates el beneficio que recibes de esa experiencia.
Que vivas con integridad y alegría. Que luches con pasión y libertad por la justicia, por el respeto, por la paz y la solidaridad en que nos confirmamos humanas y humanos.

VIVIR
Que por lo menos una vez este año emprendas un viaje, una labor, una aventura, una cosa que hayas aplazado. Es hora.
Que te permitas reír. Que te permitas cantar. Que te permitas aullar si fuese necesario.  Que te permitas inventar. Que te permitas bailar, correr a través de la lluvia. Que te permitas enamorarte de la vida. Que te permitas el asombro de volver a nombrar cada cosa, como si la vieses por primera vez. Que aceptes tus penumbras, tus dudas, tus temores, tus equivocaciones, tus pasos en falso… pues son experiencia y aprendizaje que te ayudan conocerte, a  revelarte  las fuentes diversas de las que bebe tu alma, a forjar tus desafíos, a profundizar tu mirada, a forjar un tipo de humildad indispensable para comprender al prójimo y cuidarse al juzgar.
Que celebres la inteligencia y sus logros.
Que aceptes los misterios, incluso los que nunca se te develarán. Que percibas la vida en ti y sepas que en ti también están la tierra y el universo, el dolor y el amor, el final y el principio. Que aceptes tu mente sabiendo que no eres solo mente.
Que saludes el día con una sonrisa y te acueste en la noche acariciado por un sentimiento de gratitud. ¡Bienvenido día! Un día es mucho. Un día es también lo eterno, lo infinito, una suerte de cosmos en el que participan todos los equilibrios.
Que encuentres la frecuencia personal para comunicarte con Dios. 
Que descubras que en realidad no hay nada tan cotidiano, nada tan constante, nada tan constitutivo de nosotros como la maravilla, como el misterio, como el milagro. El agua es milagro, el aire es un milagro, nosotras y nosotros somos un milagro vivo y consciente en el inconmensurable cosmos. Que la confianza nos ayude a acoger este milagro plural. Que el amor nos permita vivirlo a plenitud.
Que la comprensión de este milagro plural, de este misterio, de esta maravilla, con sus paradojas, con sus contrastes, con sus desbordamientos, se traduzca en mayor contenido de afecto; sentirlo y prodigarlo.
Amar es conquistar la libertad.  El amor se prueba en  la libertad. La libertad se prueba en el amor.  (El tesoro supremo consiste en un corazón idóneo para estallar de amor, para recrearse y renacer en el amor; capaz de sumergirse en el amor, quebrar muros,  saltar abismos y deshacer barrotes mentales. Pensemos en Jesús, en sus circunstancias…).  
Que ganes experiencias capitales perfilando soluciones creativas.  Que seas capaz de descubrir alternativas y oportunidades en todas las circunstancias. Que tus circunstancias, cualesquiera que sean,  te induzcan a descubrir fuerzas interiores propiciadoras de creatividad, a mirar aquello que está más allá del horizonte físico, a ejercitar tu imaginación, a acrecentar tu dignidad.
Que el mundo ante ti, que las ofrendas ante ti, que los paisajes ante ti sean siempre atrayentes y te inciten al abrazo. Que paladees la aventura que es un día. Que puedas captar esto en su cabal frescura.
Que logres escuchar el río fabuloso que pasa por tu alma. Que tu imaginación se humedezca en sus aguas.
Que sientas.
Que cantes.
Que los retos te llenen de fuerzas originales.
Que las estrellas rocen tu corazón cuando te empines para aspirar el aire.
Que ames ilimitadamente.
Que nuevas flores de enlaces y melodías surjan de ti. Que se resguarde en tu espíritu todo un jardín vibrante y puedas endulzarte con sus frutos.

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Cuento de Ángela Hernández Núñez

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